Cuando en 1886 fue electo Presidente de la República José Manuel Balmaceda contaba con un mayoritario apoyo popular y también de las castas aristocráticas, un respaldo parlamentario que le permitia gobernar sin mayores inconvenientes, todos conocemos la historía de este "liberal". Hoy nuestro país ha entrado nuevamente en tierra derecha, avanzando a un año electoral lleno de esperanza, esperanzas puestas en un hombre, Sebastián Piñera, respecto del cual creemos que traerá eficiencia y eficacia al aparateje estatal decrépito que hoy poseemos como nación.
Pero el panorama se debe armar cautelosamente, sin olvidar pieza alguna de este rompecabezas, el primer punto y quizas el más importante es crear un ámbiente de verdadera democracia participativa, al ser el punto más importante también resulta ser el más engorroso, un sistema democrático dirigido como el que se nos impone a nivel de elección parlamentaria es un escollo, que resta mérito a los candidatos y conduce a negociaciones determinísticas a fin de plantear la definitiva lista de reyes y corderos dispuestos a la competencia en la arena de gladiadores que es el circo electoral, los partidos negocian, definen no competir en ciertos lugares y en definitiva la voz de la plebe es silenciada, en virtud del ideal Portaliano de educar y controlar a la chusma antes de darle libertad, ideal que comparto, pero que no puedo defender después de 200 años de historia Repúblicana a cuestas, por tanto la consigna debe ser competencia total, competencia limpia y transparente, mientras no se lleve a cabo la gran reforma al sistema electoral. por otro lado la legitimación necesaria para asegurar el triunfo no lo entrega la encuesta y eso lo tiene claro el sector moderado de la UDI quienes guardaran silencio en su próximo consejo, una primaria leal ayudaría a nuestro sector a abrir nuestras puertas, la estrategía debe ser conjunta entre los candidatos, giras, colores, llamados y discurso, dejemos que la gente escoja a la persona, pues el ideal objetivo es el mismo, (a pesar de que Evelyn de charlas sobre la economia social de mercado), la cuestión valórica la dejamos a un lado, por ahora.
Segundo punto no menor, la crisis de seguro será un factor determinante en el electorado, la pregunta será ¿quien es el más capacitado? para enfrentarla, y por otro lado ¿quien es el culpable de que se produzca?, el sentido común nos lleva a que ambas preguntas tiene la misma respuesta, nuestro querido Sebastián, pero ¿que debemos responder a los progresistas reyes de la estrategía comunicacional?, debemos instruir a nuestra "plebe", como venimos haciéndolo durante años, teniendo luchas que nos llevan a la conclusión que los desbarajustes del mercado son producidos únicamente por el intervencionismo excesivo y falseador de los gobiernos, que causan una falsa certeza a los inescrupulosos especuladores (siempre cercanos a los gobiernos de turno), quienes crecen y después hacen desplomarse a economias enteras, pero luego de la tormenta viene la calma, "mueren" simplemete quienes son de cartón, hay que decirlo el G-20 a tomado malas decisiones, con sus medidas nos quiere llevar a un intervencionismo estatal, llamado "salvataje", paritario con el nivel de intervención que existía antes de la 2da Guerra. Conclusión el gobierno debe dar garantías al progreso, debe garantizar la transparencia del mercado y eliminar a los traidores de la libertad, cerrarle sus puertas y permitir que aquellos que respetan la libertad sigan dentro del juego perfecto del intercambio de bienes y servicios, dejando de lado siempre los básicos servicios que si merecen una protección ente el "devorador" (educación y salud).
Tercero, lograr el compromiso de un país completo con un proyecto de estado diferente a lo antes visto (tipo Obama pero con un sello personal), un gobierno ciudadano, cercano, y no me refiero a cercano porque el Presidente tenga la contextura y la forma de hablar de la mayoría de los chilenos, sino un gobierno dedicado, entregado, lo cual debe quedar plasmado desde la campaña, privilegiar el puerta a puerta por sobre la suciedad publicitaria en espacios públicos (de hecho creo que la campaña por ley sólo debiese poder ubicarse en lugares privados, como techos de casas, fachadas de edificios, y resguardas así los espacios de todos ente la contaminación visual). en fin un gobierno atento y servil.
Por último y ya entrando en la conclusión, hoy más que nunca debemos estar unidos, ese ha sido el discurso de los "sabios", creo que debemos compartirlo, no vaya a ser que tengamos un nuevo Presidente "liberal" en manos de las ancias de poder malisiosas de sectores.
Leonardo Contreras
Ciudadano
Militante RN







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