domingo, 22 de marzo de 2009

Pastelero a tus pasteles



La alta función pública esta llena de ejemplos en los cuales personas no calificadas, o para no ser tan categóricos, no idóneas, ocupan puestos de confianza y sobre todo en los cuales se requiere un alto nivel técnico en la toma de decisiones.

Por lo anteriormente señalado no es extraño encontrar ministros, intendentes, entre otros que ocupan o han ocupado los más diversos cargos en el ámbito público. Un caso emblemático que señala nuestro senador Andrés Allamand en su libro El Desalojo, es del multifacético Isidro Solís que ha ocupado los siguientes cargos en los gobiernos concertacionistas:

- Ex jefe de la División Ejecutiva de SEGPRES
- Ex Director Nacional de Gendarmería
- Ex Subsecretario de Minería
- Ex Jefe de la Dirección Nacional de Seguridad Pública e Informaciones
- Ex Subsecretario de Aviación
- Ex Presidente de la Empresa de Servicios Sanitarios de Coquimbo
- Ex miembro del directorio del diario “La Nación”
- Ex Ministro de Justicia

Como este hay muchos casos de estos verdaderos “maestros chasquillas” de la política concertacionista.
Como ciudadano uno espera, a lo menos, especialización profesional de las personas que ocupen cargos públicos, por ejemplo si existe el Ministerio de Agricultura es porque en el momento de crearlo se busco la especialización en el ámbito de la agricultura. Siguiendo esta lógica quien encabece este ministerio debe ser un Ingeniero Agrónomo, Forestal, o alguna otra carrera o especialización a fin, el cual no es el caso de la actual Ministra, de profesión Asistente Social. Sin dudas ella asumió éste cargo no por su destacada carrera en el ámbito agrícola, sino por factores políticos, como la mantención de los equilibrios partidarios y de género en el gabinete, entre otros.

Otro punto importante a señalar es la falta de sanción con que quedan labores mal realizadas. En el la empresa privada el que realiza mal su trabajo es despedido, sancionado o destinado a cargos de menor responsabilidad, nunca es “premiado” con un puesto se similares características, lo que si ocurre y además muy frecuentemente en la actual administración pública.

Una de las características diferenciadoras en un eventual gobierno aliancista debiera ser la especialización en los cargos, ello sin duda traerá consigo una función pública más eficiente, eficaz y con mayor capacidad de respuesta en función de la ciudadanía.

Johnny Falcon
Relacionador Público
Magíster (c) en Ciencia Política

martes, 17 de marzo de 2009

500 mil jóvenes quiere inscribir Sebastián Piñera


A través de la red, nuestro abanderado está empeñado en masificar el eslogan “Vota y Hazte Grande”, destinado a la inscripción de 500 mil jóvenes en los registros electorales. En ese segmento, de acuerdo a algunas encuestas, Piñera aparece con mayor ventaja que Eduardo Frei.
El mensaje llamando a los jóvenes a inscribirse en los registros ya fue subido a la página YouTube. “¿No votó? ¡Qué chanta!”, dicen algunos de los niños que aparecen en un video.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Propuesta DC: La vuelta al Estatismo



Con esto de la crisis un grupo de parlamentarios DC, liderado por el presidente de la colectividad Juan Carlos Latorre, les dio por ponerse creativos y no encontraron nada mejor que proponer un proyecto, el cual entrará al parlamento esta semana, en donde se contempla estatizar (pasar a manos de la administración del Estado), todas aquellas empresas que se encuentran en riesgo financiero.

Dicho proyecto hace surgir más interrogantes que certezas desde el hecho de bajo qué criterios se usarán para determinar cuales empresas serán intervenidas por el Estado, cómo sabrán si la empresas está en riesgo financiero producto de la crisis o es que en realidad nunca fue rentable. Por cuánto tiempo estará intervenida. Qué tan competentes y calificados serán los funcionarios de gobierno que se harán cargo de estas empresas.

Nunca he entendido cuales son los fundamentos que prevalecen para estos amantes de la estatización, el hecho de que un Estado tiene un tremendo colchón financiero, o sea que posea mucho dinero, nada tiene que ver que sea un buen administrador de los medios de producción.

Un Estado nunca ha sido un administrador eficiente de empresas y mucho menos en estos gobiernos de la Concertación, esto responde a una máxima que no por simple deja de ser menos cierta, la plata cuando no es de uno no importa que se pierda, y ejemplos de aquello en la Concertación hay por montones, archiconocido por todos es el caso de Transantiago, donde el Estado ha perdido millones tratando implementar una mala política pública y peor aún se siguen perdiendo recursos a diario. Por otro lado tenemos a Codelco que no es precisamente un ejemplo de buena administración con sueldos infladísimos que desvirtúan el mercado laboral de rubro. Tenemos el caso de EFE, Empresa de Ferrocarriles del Estado, que en realidad debiese llamarse “ESFE”, empresa sin ferrocarriles de Estado, pues debido al desfalco producido por la administración de Ajenjo, que dicho sea de paso esta procesado por malversación de fondos públicos, la nueva administración de EFE no encontró mejor solución que vender las locomotoras. Cabe mencionar que tanto EFE como Codelco por cuoteo político se encuentran administrados por demócrata cristianos, así que si estos parlamentarios ingeniosos proponen en el proyecto el mismo modelo de gestión que tienen sus camaradas de partido que administran estas empresas públicas, entonces los fondos destinados a las empresas intervenidas está destinada a malgastarse o a desaparecer.

Empleos de emergencia: Medida más populachera que eficaz



En estos tiempos de inestabilidad laboral famosos son los fondos para la generación de empleos de emergencia, incluso la semana recién pasada hemos escuchado declaraciones del alcalde de Valparaíso, el UDI Jorge Castro, solicitando con urgencia al ejecutivo el aumento de dicho fondo para la comuna que encabeza.

Personalmente nunca me han convencido mucho este tipo de medidas, no porque no se emplee a la gente sino me parece cuestionable el tipo de trabajo que hace y cuan productivo pudiese ser, más aún cuando las municipalidades no son particularmente creativos para diseñar y concebir este tipo de empleos. Así es como tenemos que se contrata una cuadrilla de gente para realizar un hoyo, y luego se contrata a otra cuadrilla para taparlo o con frecuencia vemos que se contrata un número relativamente grande de personas para una tarea que pudieron realizar unos pocos.

Tiendo a pensar que sería mucho más eficiente si esos mismos fondos en vez de que pasaran a las municipalidades se concentraran en fondos destinados a subvencionar el empleo de empresas tanto para garantizar nuevas contrataciones como para evitar despidos. De esa forma el gasto realizado por el Estado sería definitivamente un gasto productivo.