
Con esto de la crisis un grupo de parlamentarios DC, liderado por el presidente de la colectividad Juan Carlos Latorre, les dio por ponerse creativos y no encontraron nada mejor que proponer un proyecto, el cual entrará al parlamento esta semana, en donde se contempla estatizar (pasar a manos de la administración del Estado), todas aquellas empresas que se encuentran en riesgo financiero.
Dicho proyecto hace surgir más interrogantes que certezas desde el hecho de bajo qué criterios se usarán para determinar cuales empresas serán intervenidas por el Estado, cómo sabrán si la empresas está en riesgo financiero producto de la crisis o es que en realidad nunca fue rentable. Por cuánto tiempo estará intervenida. Qué tan competentes y calificados serán los funcionarios de gobierno que se harán cargo de estas empresas.
Nunca he entendido cuales son los fundamentos que prevalecen para estos amantes de la estatización, el hecho de que un Estado tiene un tremendo colchón financiero, o sea que posea mucho dinero, nada tiene que ver que sea un buen administrador de los medios de producción.
Un Estado nunca ha sido un administrador eficiente de empresas y mucho menos en estos gobiernos de la Concertación, esto responde a una máxima que no por simple deja de ser menos cierta, la plata cuando no es de uno no importa que se pierda, y ejemplos de aquello en la Concertación hay por montones, archiconocido por todos es el caso de Transantiago, donde el Estado ha perdido millones tratando implementar una mala política pública y peor aún se siguen perdiendo recursos a diario. Por otro lado tenemos a Codelco que no es precisamente un ejemplo de buena administración con sueldos infladísimos que desvirtúan el mercado laboral de rubro. Tenemos el caso de EFE, Empresa de Ferrocarriles del Estado, que en realidad debiese llamarse “ESFE”, empresa sin ferrocarriles de Estado, pues debido al desfalco producido por la administración de Ajenjo, que dicho sea de paso esta procesado por malversación de fondos públicos, la nueva administración de EFE no encontró mejor solución que vender las locomotoras. Cabe mencionar que tanto EFE como Codelco por cuoteo político se encuentran administrados por demócrata cristianos, así que si estos parlamentarios ingeniosos proponen en el proyecto el mismo modelo de gestión que tienen sus camaradas de partido que administran estas empresas públicas, entonces los fondos destinados a las empresas intervenidas está destinada a malgastarse o a desaparecer.
Dicho proyecto hace surgir más interrogantes que certezas desde el hecho de bajo qué criterios se usarán para determinar cuales empresas serán intervenidas por el Estado, cómo sabrán si la empresas está en riesgo financiero producto de la crisis o es que en realidad nunca fue rentable. Por cuánto tiempo estará intervenida. Qué tan competentes y calificados serán los funcionarios de gobierno que se harán cargo de estas empresas.
Nunca he entendido cuales son los fundamentos que prevalecen para estos amantes de la estatización, el hecho de que un Estado tiene un tremendo colchón financiero, o sea que posea mucho dinero, nada tiene que ver que sea un buen administrador de los medios de producción.
Un Estado nunca ha sido un administrador eficiente de empresas y mucho menos en estos gobiernos de la Concertación, esto responde a una máxima que no por simple deja de ser menos cierta, la plata cuando no es de uno no importa que se pierda, y ejemplos de aquello en la Concertación hay por montones, archiconocido por todos es el caso de Transantiago, donde el Estado ha perdido millones tratando implementar una mala política pública y peor aún se siguen perdiendo recursos a diario. Por otro lado tenemos a Codelco que no es precisamente un ejemplo de buena administración con sueldos infladísimos que desvirtúan el mercado laboral de rubro. Tenemos el caso de EFE, Empresa de Ferrocarriles del Estado, que en realidad debiese llamarse “ESFE”, empresa sin ferrocarriles de Estado, pues debido al desfalco producido por la administración de Ajenjo, que dicho sea de paso esta procesado por malversación de fondos públicos, la nueva administración de EFE no encontró mejor solución que vender las locomotoras. Cabe mencionar que tanto EFE como Codelco por cuoteo político se encuentran administrados por demócrata cristianos, así que si estos parlamentarios ingeniosos proponen en el proyecto el mismo modelo de gestión que tienen sus camaradas de partido que administran estas empresas públicas, entonces los fondos destinados a las empresas intervenidas está destinada a malgastarse o a desaparecer.







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